BohemiOh! (Parte I)

No sé por dónde empezar para describir lo que el proyecto de BohemiOh! ha significado para mí… He trabajado en él desde sus orígenes (empezando por el naming), viví sus primeros pasos y hoy en día es un negocio próspero que siempre sentiré como un poquito mío.

BohemiOh!

Para entender la evolución de este trabajo será mejor empezar por el principio: todo comienza a finales del año 2012, cuando dos amigos deciden montar un negocio por su cuenta. Un lugar donde los clientes se sientan como en casa, y donde haya lugar para la cultura local: conciertos, exposiciones, etc. El sitio elegido es una casita antigua, situada en una pequeña ciudad costera de Málaga. Y la idea es clara: conservar la esencia de la casa, renovar lo que sea necesario para convertirla en una Terraza-Bar, pero que siga siendo “esa casita que todo el mundo conoce”. (*)

* Para conocer el entorno en el que nos movemos, puedes dirigirte a la pestaña de Portfolio, al apartado de Interior Design.

Por resumir un poco el proceso, diré que me involucré al 100% con este proyecto, partíamos de cero y (como suele ocurrir en estos casos) la escasez de presupuesto agudizó el ingenio. Pero tras meses de duro trabajo y noches sin dormir, el 15 de agosto de 2013 llegó el gran día:

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Invitación para la fiesta de inauguración de BohemiOh!

 

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Como habrás podido comprobar hasta ahora, los colores de la imagen corporativa de BohemiOh! están bien definidos: 2 tonos de azul sobre fondo blanco, para evocar la cercanía del mar, la luz, la calma… Un lugar donde relajarse y soñar…

De esta forma se coordinarán el resto de los elementos, como las cartas, los menús e incluso la señalética. Pero a ello le daremos protagonismo en la siguiente entrada, BohemiOh! (Parte II), a continuación nos centraremos en el desarrollo del naming y del logotipo.

¿De dónde surge el nombre de BohemiOh!?

Técnicamente, en Francia se llamaba “bohemios” (en francés: bohémien) a los gitanos errantes que habían emigrado desde la región de Bohemia en el siglo XV. Posteriormente, en el París del siglo XIX, los artistas que conformaban el Romanticismo y el Realismo, comenzaron a vivir con unos valores sociales diferentes a los de la burguesía conservadora de la época. A medida que se alejaban del modo de vida convencional, empezaron a ser conocidos como “bohemios”, porque recordaban a ese pueblo nómada, que vivía fuera de las normas establecidas y que gustaba del arte y la cultura por encima de todo lo demás.

Es por ello que el término “bohemio” empezó a aplicarse a los artistas y los intelectuales, porque se hacía referencia a un modo de vivir con una escala de valores diferente a la de la sociedad sedentaria y acomodada.

Los lugares de encuentro de los bohemios solían ser los cafés, donde se reunían y discutían las tendencias, las ideas, la política o cualquier área del pensamiento y la cultura. Asimismo, la ocupación de la bohemia se inclina hacia el mundo de las ideas, el conocimiento, la creación artística, el enriquecimiento intelectual, el interés por otras realidades o manifestaciones culturales.

A mi modo de ver, un bohemio es una persona romántica, un soñador, un idealista a quien no le importa el estatus social. Un bohemio es alguien independiente, con un estilo propio, espontáneo. Puede que lleve una vida un tanto desordenada, pero no se avergüenza de expresar sus sentimientos. Es alguien que posee una sensibilidad especial hacia las cosas bellas de la vida, por muy sencillas que parezcan, una persona que disfruta con todo lo relacionado con el arte, la poesía, la literatura, la música… En definitiva, con todo aquello que le permita mantener una conversación con un amigo durante horas.

Lo que se pretendía cuando este proyecto comenzó, era conseguir un punto de encuentro para todas aquellas personas que lleven un bohemio dentro, que sepan disfrutar de los pequeños detalles. Principalmente que cualquier persona que llegase al BohemiOh! se sintiese como en casa, sin perder el encanto del sitio original.

Y además, se organizarían actividades relacionadas con la cultura: exposiciones de fotografía, de pintura; presentaciones de libro, conciertos, etc. En definitiva, hacer todo lo posible para ser un pequeño escaparate para todo aquel que tenga algo que aportar.

Analizando un poco el logotipo, la parte de “Oh!” tiene un trazo que recuerda al de un pincel, precisamente para hacer referencia a la influencia artística que BohemiOh! quiere aportar humildemente a la ciudad, con una decoración muy sencilla que aporte protagonismo a las obras que allí se expongan. Un sentimiento de fuerza, de sorpresa o de admiración, sin olvidar una pequeña alusión a los pintores y artistas del siglo XIX. En resumidas cuentas, podría decirse que la imagen de BohemiOh! pretende transmitir la sencillez del lugar, así como su filosofía de vida.